Se sufrió, y mucho, pero se consiguió, el Heidelberg Volkswagen jugará la gran final de la Copa de la Princesa tras derrotar en un emocionantísimo partido al CV Madrid Chamberí por 2 a 3 (19/25, 27/29, 25/12, 25/15, y  12/15).

Las de Santi Guerra arrancaban muy metidas en el partido y desarrollando un gran juego que les hacía coger claras ventajas en el primer set, que finalmente terminaron llevándose por 19 a 25.

La segunda manga fue un preámbulo de la emoción que se iba a vivir al final del partido y, tras muchísimas alternativas en el marcador, las grancanarias conseguían imponerse por 27-29 y poner el 0 a 2 que parecía encaminar la victoria.

Lejos de rendirse, el conjunto madrileño comenzaban el tercer juego con un parcial de 7 a 0, que ya hizo imposible la remontada de las colegiales, que veían como el Madrid Chamberí colocaba el 1 a 2 con un claro 25 a 12.

El guión apenas cambió en el cuarto set y las de Santi Guerra no conseguían coger ritmo y volver a entrar en el partido, con muchos errores en recepción y sin hacer daño en el saque, lo que hizo que las madrileñas empataran el encuentro a 2, merced al 25 a 15 final.

Así se llegaba al tie break, con un conjunto madrileño al alza y un Heidelberg Volkswagen que parecía haber bajado los brazos y entregado su plaza en la final.

Sin embargo, las canarias volvieron a enchufarse al partido y, con una gran fuerza mental, arrancaron el set como si nada hubiera pasado en el tercer y cuarto juego, llegando al intercambio de campo con un 8 a 4.

El Madrid Chamberí vendió cara su derrota e hizo todo lo posible por recortar esa diferencia de puntos, pero el conjunto canario mantuvo la cabeza fría y supo cerrar el set y el partido con un 12 a 15 que le daba el pase a la final en su primera participación en la Copa de la Princesa.

La final se disputará este domingo, a las 11:00 h. en el Centro Insular de Deportes y, como el resto del campeonato, se disputará a puerta cerrada sin la posibilidad de que las aficiones de los dos equipos grancanarios puedan disfrutar de una final histórica para el voley insular.