El CD Heidelberg Volkswagen dio un paso de gigante en su carrera hacia la fase de ascenso a la Liga Iberdrola tras vencer el derbi grancanario del Grupo B de la Superliga Femenina 2 por 1 a 3 (25-27, 26-24, 19-25 y 18-25) al CCO 7 Palmas en el Centro Insular de Deportes.

El partido, como se esperaba, tuvo de todo, emoción, acciones espectaculares, errores, polémica…, pero, sobre todo, un gran voleibol por parte de dos de los mejores equipos de la Superliga Femenina 2.

La muestra de lo que iba a ocurrir a lo largo de todo el partido fue lo acaecido en el primer set, en el que tras una pequeña ventaja de las locales con el 17 a 13, el Heidelberg Volkswagen lograba empatar a 18. De ahí al final de la manga un toma y daca constante que terminaron llevándose las visitantes por 25 a 27.

Lejos de venirse abajo, las de Marcos Dreyer saltaban al segundo set dispuestas a poner el empate a 1 y ponían un 10 a 2 en el marcador que parecía encaminar esta segunda manga. En ese momento, el Heidelberg, capitaneado por una inconmensurable Rosa Reinoso, conseguía darle la vuelta al resultado y ponerse por delante con 20-21. Pero, en un final de infarto, eran las locales las que lograban empatar el encuentro a un set gracias al 26 a 24 final.

En la tercera manga las de Santi Guerra lograban poner tierra de por medio desde los primeros compases y, con un 7 a 12, ponían una ventaja finalmente insalvable para los olímpicas que terminaban cayendo por 19 a 25.

El cuarto set fue el más trabado del partido, con múltiples interrupciones a cargo del árbitro principal, que tenía que calmar el ímpetu de ambos equipos y en algunos momentos incluso el de los banquillos.

Tras la igualdad inicial con 6 a 6, las locales lograban ponerse por encima con un 14 a 9 que presagiaba el empate a 2. Sin embargo, en una recta final espectacular, el Heidelberg Volkswagen endosaba un parcial a su rival de 4 a 16 que cerraba el set y el partido con el definitivo 18 a 25.

Con este triunfo, el conjunto colegial lograba su decimoséptima victoria consecutiva y alcanzaba unos 50 puntos que no certifican su clasificación matemática para la fase de ascenso a la Liga Iberdrola, pero que le acercan, y mucho, al objetivo más inmediato de las de Santi Guerra.